La prolongada e interminable disputa de poder de los dos sectores antagónicos en la llamada "Barra Brava" de Colón lo empieza a acorralar al popular club del Barrio Centenario al borde del abismo. "En cualquier momento, estos delincuentes, de un lado y del otro, nos van a suspender un partido", fue el comentario más escuchado de los hinchas y socios genuinos, los que pagan la entrada o la cuota; los que de verdad quieren a Colón como un sentimiento.


































