El Mundo Colón, como la mayoría de los clubes del fútbol argentino, ingresa ahora sí en una cuenta regresiva. No para volver a jugar —al menos por ahora— pero sí desde el punto de vista administrativo con el tema de los famosos contratos que caducan al 30 de junio, por lo que el lunes 29 sería el momento de enviar los famosos “telegramas” para no correr ningún tipo de riesgos. Hay una lista de nueve (9) contratos que deben analizarse para saber con quiénes se intenta “algo” como para que puedan seguir y con quiénes directamente no se hace ninguna gestión para que el vínculo se termine por cuestiones obvias.
Todo este “cuello de botella” que se acerca —plazo final: 30 de junio— lo sorprende a Colón, después de un largo año, sin la figura de un secretario técnico o mánager que asesore a los dirigentes a la hora de tomar decisiones. Es que, a la vez que finalizan esos contratos, también se termina el de Francisco Ferraro. Hace tiempo que Colón ya apartó a Ferraro de las funciones profesionales y ahora su contrato se va muriendo de manera natural. Están en Buenos Aires cumpliendo el aislamiento social, preventivo y obligatorio, algo que debe extremar por una cuestión de edad y riesgo en el marco de la pandemia por el Covid-19. Además de Ferraro, tampoco se renovará el vínculo con su hijo Ariel, que es el preparador físico de la reserva de AFA y con supervisión de inferiores.
O sea que Colón, en este sentido, vuelve a fojas “cero”: volverá a tomar decisiones sin asesoramiento profesional y con la vieja receta que pasa por la charla del entenador con los dirigentes.
¿Qué es lo que trascendió hasta ahora en este sentido?: que al “Barba” le interesaría la continuidad de jugadores como Marcelo Estigarribia, Guillermo Celis, Gabriel Esparza y Matías Fritzler. Eso sí, la opinión deportiva después patea penales con la parte económica donde evidentemente habrá un cambio de 360 grados en todo sentido. No sólo en los montos, sino también en la moneda de pago.
A su vez, es casi un hecho los que se terminan por cuestiones “obvias”: Gastón Díaz (apenas 11 partidos, muy poco brillo y el grosero error de la expulsión en el encuentro de ida en Venezuela ante Zulia por la Copa Sudamericana); el cuevero Damián Schmidt, que firmó 14 partidos e hizo un gol ante Atlético Tucumán por la Copa Argentina.
A ese listado hay que agregar al veloz uruguayo Mauro Da Luz, increíblemente titular en la reanudación de la Superliga contra Central Córdoba en Santiago del Estero. Está más que claro que se vuelve a Uruguay.
Lo de Fernando Zuqui está más que claro: debe volver a Estudiantes de La Plata, más allá del juicio en puerta que asoma. Y finalmente está lo de Braian Galván, que en principio queda libre y su futuro es incierto (había algo de Colorado Rapids de Estados Unidos pero ahora la MLS bajó los fichajes).
Celis: “Domínguez quiere que me quede”
“Más allá de lo económico, le estoy dando la prioridad a Colón porque me quiero quedar. Lo único que uno pretende es sentarse a negociar con los dirigentes”, dijo el colombiano Celis por Radio Gol 96.7.
“Es una falta de respeto que se diga que me ofrecieron algo y yo no estoy de acuerdo. A mi nadie me llamó para presentarme ningún tipo de propuesta, yo sigo esperando y quiero quedarme aún cuando en este año perdí casi el 90 por ciento de mi salario”, agregó.
“En mi caso personal solo pude cobrar bien unos tres meses. Algunos de mis compañeros han podido regularizar esa situación. Yo actualmente estoy cobrando un 10 por ciento de lo que habíamos arreglado inicialmente. Entiendo mi situación por mi lesión, no soy un descarado”, dijo el cafetero.
Finalmente Celis contó que “hace unos 20 días me llamó Eduardo Domínguez para expresarme sus ganas de que continúe en Colón. Yo le reiteré mis intenciones de seguir porque estoy muy cómodo con mi familia. Tengo ganas de jugar en Colón”.
>Hay dos contratos que son importantes desde el monto del salario en el actual plantel sabalero y tienen vigencia en el Mundo Colón más allá del 30 de junio: uno es el del delantero Lucas Viatri y otro el del zaguero charrúa Rafa García. Desde antes del impacto de la pandemia, la idea es renegociar con los dos y que se puedan quedar pero con alguna reducción.