Sale del molde Farías. Uno no sabe hasta dónde podrá llegar, cuál será su techo. Eso dependerá de muchos factores que sólo el tiempo será incuestionable y veraz testigo. No pudo estar en los partidos más importantes de Colón, en aquélla epopeya sanjuanina de las finales de la Copa de la Liga. A esta altura, es apenas un detalle. No necesitó "romperla" en esos partidos decisivos para que sea visible. Facundo Farías es un jugador desequilibrante en un fútbol de fricción, de marca, de un despliegue incesante, de pierna fuerte, de pocos espacios, de laboratorio de técnicos atormentados por la táctica y la estrategia sin entender que el fútbol fue, es y seguirá siendo, por los siglos de los siglos, de los jugadores, de su impronta, de su brillantez, de sus habilidades.



































