“Este tipo labura y Colón no es su pasatiempo” Así habló Germán Lerche de Rubén Darío Forestello, a quien se lo ratificó en el cargo luego de la renuncia que presentó en el vestuario visitante de Tigre ante el fuerte pedido de los jugadores. “Nunca viví lo que viví en ese vestuario”, dijo el presidente. Foto: Guillermo Di Salvatore
Consumió un montón de cigarrillos en la hora y pico de charla. Se nota que Germán Lerche no está bien, que está sufriendo el momento futbolístico del equipo, que no le resbalan las cuatro derrotas. Mira para adentro. Entiende al hincha, cuyo humor va ligado directamente a los resultados. Pero también señala cosas, las explica y pretende que se las entienda. Por momentos, el diálogo se transforma casi en monólogo. Quiere hablar Lerche.
—¿Forestello se queda por el pedido de los jugadores o por el convencimiento de los dirigentes?
—Yo entiendo que el fútbol te invita a tomar decisiones equivocadas a cada instante. Yo iba a la platea oeste y me enojaba mucho con aquellos gestos de Belloso o cuando volvía a mi casa embroncado por los malos resultados. Ahí me planteé que había que cambiar al fútbol, que no se podía vivir así.¿Cómo?, que malas noticias pasajeras, como es un resultado, no te puedan torcer o cambiar las convicciones. Cambiar el fútbol no pasa por haber mantenido a Forestello, pasa por defender a un tipo que quiso venir a Colón de verdad, que se mata laburando y que vé en Colón a la gran oportunidad de su vida, que no viene a pasar un rato y ganar plata. Fijáte lo que pasa en otros clubes. Racing mantuvo a Zubeldía por algunos buenos resultados, le renovó contrato por dos años, no empezó bien el torneo, lo echaron y el técnico que viene apenas sacó un punto. Nada asegura nada. Pero obviamente que con los malos resultados salen todas las lacras.
—¿A quiénes te referís con el término lacras?
—A los que no tienen proyectos, no tienen ideas, no ven más allá de un resultado o un momento y no me fueron a golpear la puerta de la presidencia para decirme que le renueve a Forestello por cinco años cuando le ganamos a River en el Monumental.
—No te referís a los hinchas, que están de malhumor...
—Por supuesto que no me refiero a los miles y miles de hinchas comunes. Me refiero a los que salen a agitar las aguas políticamente... Yo también soy hincha y me embronco. Eso me invita a hacer locuras todos los días. Pero no puedo ni debo manejar el club así. Tengo que ser mesurado. Me afectan mucho la hipocresía y la deshonestidad. Este es un momento difícil pero es cuando más fuerte me siento... A esas lacras les doy cinco minutos para que gobiernen el club, y te aseguro que duran siete minutos... Hay un ingeniero, gran hablador, que no duraría 30 segundos al frente del club... No me preguntes el nombre, no importa. Cambiemos de tema.
—Volvamos a lo de Forestello, ¿no te dio la imagen, los 90 minutos, de “ciclo cumplido”?
—Tengo siete años de compartir vestuarios en las buenas y en las malas y nunca ví, lo aseguro, un vestuario como el de Tigre. He tenido discusiones con técnicos y con jugadores, les he pedido autocrítica a los jugadores, pero lo del otro día fue distinto. La derrota les caló a los jugadores con mucha más fuerza que a cualquier hincha.
—¿No sentís que te estás cargando la responsabilidad en tu propia persona?
—Tengo convicciones y me puedo equivocar. Sé que si lo echo a Forestello y me peleo con los jugadores descomprimo, pero no estoy convencido. Yo veo lo que no ven todos. Veo a un técnico que es honesto, que labura más de la cuenta, que gobierna muy bien a un grupo de profesionales, que toma decisiones difíciles como dejar a Moreno afuera del equipo. Forestello tiene hambre, tiene deseos de triunfar, no ve a Colón como un pasatiempo. Entonces, ¿cómo no lo voy a valorar?, ¿acaso no ha sido una historia remanida en Colón la de cambiar de técnicos y que pasen Basile, Maturana, el actual técnico del Barcelona?. No es un problema de técnicos, es un problema de compromiso.
—Daría la impresión, en estos últimos tiempos, que todo lo que pasa en Colón es por culpa de Lerche...
—El otro día volvía de Buenos Aires y escuché a uno que convocaba a la unidad. ¿Sabés por qué fui presidente de Colón?, porque un día convoqué a la unidad y no quisieron. Entonces, me invitaron a ir a una reunión al Holiday Inn para pedirme que sea presidente, “porque el club se va a la mierda”. Voy a nombrar a un tipo que no está y al que le tengo un tremendo respeto: Jorge David. El me dijo: “Germán, vas a ser el mejor presidente de Colón pero espero que no lo seas porque yo sé lo que vas a sufrir”. Ante los hipócritas, ante los que se hacen ver por cuatro derrotas, no negocio. A mí me sobran convicciones, conducta y amigos para no negociar con esta lacra.
—¿Qué es hoy lo que más te preocupa?
—Perder... Pero no se puede seguir así en el fútbol argentino. No puede ser que cuatro derrotas te lleven al cementerio y tres victorias al cielo. Hay que tener paciencia. Los jugadores necesitan paciencia y la mayoría de ellos son tan simpatizantes como los que van a la tribuna y quieren ganar, porque ellos cobran por ganar. ¡¿Cómo no se puede apoyar a los chicos del club que se criaron acá adentro y que sufren porque sienten la camiseta?!
—Te planteo algunos de los cuestionamientos. El primero, la situación económica del club, el embargo de la cuenta bancaria. ¿Colón está complicado económicamente?
—Hay una situación general que se da en el país con la no venta de jugadores al exterior. Estamos complicados financieramente pero no en lo económico, porque el presupuesto está equilibrado. ¿Si me preocupa?, no... Pero también digo que Colón es un club que, por la cantidad de simpatizantes, no puede tener 16.000 socios, sino 30.000.
—Al hincha le digo: ¡Puteá, pero comprometete con el club!... Colón debería recaudar 2 millones y medio de pesos en cuota social y a cuentagotas recauda 1.300.000. El mes pasado le pagamos casi 600.000 pesos a la estructura de personal del club, sacando el plantel profesional. ¡Y el día que pagamos esos sueldos, apenas habíamos recaudado 100.000 pesos de cuota! Entonces, ¿cómo se puede bancar un club así?. Se renovaron 1.000 plateas menos para este año, pero la gente pide que traigamos refuerzos. Entonces, cuatro derrotas no pueden tirar al carajo esta historia.
—¿Por qué se llegó al límite del embargo de la cuenta bancaria?, ¿cuál es el riesgo económico para el club?
—Cuento los hechos: Colón tiene una pileta que no más de cinco o seis socios la usan. Pero el Padre Axel, al que le tengo un gran aprecio más allá de algunas cosas que pasaron, nos pedía por una escuelita de ciegos; y Rubén Moncagatta por una escuelita de chicos con capacidades diferentes. Y ellos la usaban. Cuando llegamos al club tuvimos que pagar el juicio de un chico que se había ahogado en la pileta. La verdad, la pileta era un problema. Un día, un grupo de jóvenes entró a la cancha sin autorización de ningún directivo y luego fueron a la pileta para sacarse una foto y pasó lo que todos saben que pasó. En el proceso judicial se invocó el nombre de José García, el ex vicepresidente, que en paz descanse, como que los “autorizó” a entrar a la pileta. Y José García, excelente persona y tremendo dirigente, nunca fue dirigente durante mi gestión. Aún así, el fallo fue contra el club.
—¿Por qué no lo arreglaste antes?
—Porque, para nosotros, Colón no tenía responsabilidad... Lo visité al pibe en varias ocasiones y autoricé eventos para recaudar fondos, pero no desde la responsabilidad sino desde la solidaridad... Pero nos embargaron la cuenta bancaria y eso me molesta mucho.
—Porque yo no quiero que ninguno de nosotros, los dirigentes, tenga 10 pesos del club en el bolsillo. No porque desconfíe, sino porque los dirigentes estamos para definir estrategias y firmar cheques. Para el manejo del dinero está el gerente financiero y la cuenta bancaria. Cuando llegamos al club, Colón no tenía cuenta bancaria. Y mi primera decisión fue bancarizar el club. Y la jueza nos embargó la cuenta... Nos embargó la cuenta con la que pagamos los gastos de Colón en tu barrio, que es de inclusión social, la cuenta con la que compramos la comida para los chicos de la pensión, la cuenta con la que le pagamos a los empleados. ¿Qué quieren?, ¿que la guita la tenga en mi bolsillo y que maneje el club en negro?, ¿acaso no tenemos un estadio, un predio y otros bienes para embargar?
—Volviendo al tema del técnico. El Lerche inexperto del comienzo, ¿lo hubiese echado a Forestello?
—Sí, claro, lo admito....
—Otro cuestionamiento que te hacen es respecto de tu presencia en Buenos Aires...
—Vivo en Santa Fe, mi familia está en Santa Fe, me encanta esta ciudad, voy todos los días al predio, al club, acompaño al plantel y cuando estoy en Buenos Aires cumplo mis deberes y responsabilidades como presidente, con presencia efectiva en Afa. Colón es la institución que más ha crecido en Santa Fe, Colón tiene el mejor predio del país después del de la Afa, Colón tiene un hotel y Colón tiene un estadio que es un orgullo. Amo esta ciudad. Pero también digo que algún día tenemos que salir de esta mediocridad. Algún día me rompí el traste para traer la Copa América a Santa Fe. Y lo hice no sólo porque soy presidente e hincha de Colón, sino por Santa Fe. Siendo dirigente, fui honrado por Grondona para ocupar un cargo al frente de la selección nacional. Eso no me hace desviar, de ninguna manera, mi objetivo y mi deber como presidente de Colón.
—¿Qué opinás del plantel actual?, ¿es posible que en los últimos tiempos se haya perdido jerarquía?
—Al plantel lo banco. Respecto de la jerarquía o los refuerzos, lo que puedo decir es que no hay jugadores... No hay jugadores... Antes podíamos traer de Uruguay o de Paraguay, pero ahora no. Por eso, hace ya varios años, me propuse apostar a las inferiores, con presupuesto y decisión. ¿O por qué te pensás que en el fútbol argentino se habla todavía de Riquelme, que tiene 35 años y hace poco era casi un ex jugador?
"“Si no dan lugar al pedido de sustitución de embargo y nos liberan la cuenta, cierro el club. Lo puedo asegurar. Y que alguien se haga cargo de eso. Pero al dinero no lo dejaré en el bolsillo de los dirigentes del club. No porque desconfíe de ellos, sino porque el dinero debe estar en el banco” Germán Lerche Presidente de Colón
" “El predio nos quedó chico y por eso nos extendemos al norte, igual que la ciudad. Por eso pensé en esa alianza con UTTA para utilizar las canchas del Hipódromo para los chicos de la zona norte. Y además, Gimnasia de Concepción del Uruguay será la filial de Colón. Muchos me dicen: ¿y ahora hacés eso?. Sí, porque yo gobierno un club, no gobierno resultados”. Germán Lerche Presidente de Colón