Una de las novelas del verano en el fútbol argentino -en exclusiva, el "culebrón" santafesino si sólo fuera por Colón- parece estar llegando a un feliz final. Si no ocurre nada raro, en las últimas horas todos comerán perdices: Colón, Independiente, Grisales, Troglio, Astrada y el "Rengo" Díaz. Este miércoles, el presidente sabalero, Germán Lerche, viajó a Capital Federal, donde al mediodía aterrizaba el jugador cafetero junto a Alejo Hernández, vía Medellín. Incluso, del lado de Independiente el optimismo toca el cielo con las manos: "Lo vamos a probar y si está bien, va al banco", fue lo que dijo el entrenador Pedro Troglio.
El ideólogo de este enroque de piezas, Germán Lerche, viajó en coche junto al gerente administrativo del Club Atlético Colón, Ricardo Lavini, en un síntoma más que evidente de que iban dispuestos a firmar los contratos. El martes, en otro signo evidentemente positivo para la operación múltiple, el Toluca de México lo autorizó a Independiente para que ceda a Rodrigo Díaz a Colón por los próximos seis meses. Incluso, dio el visto bueno para que Comparada automáticamente traspase la opción de compra definitiva por el "Rengo", algo a todas luces inaccesible en condiciones normales: su ficha tiene un costo de tres millones de dólares.
De todos modos, no es lo que le preocupa a Colón: siempre la idea de Lerche fue apostar a lo deportivo y pensar en evitar que el conflicto terminara con Grisales "colgado" en Fifa sin poder sacar una ventaja de esta indeseada situación con el empresario colombiano que posee el control sobre "Totono". Ahora, no sólo que Colón obtiene el refuerzo sin cargo de un jugador de la jerarquía del "Rengo" Díaz sino que además será socio de Independiente en cualquier ingreso futuro por Freddy Grisales.
Así, dadas las cosas, todas las partes están en un total acuerdo. Aunque tanto Germán Lerche como Julio Comparada esperan, finalmente, que el volante cafetero estampe la firma, después de tantas idas y vueltas en los últimos meses desde Santa Fe a Medellín.
Troglio ya lo pone
El diario deportivo "Olé" desarrolla el tema Grisales como principal en el panorama de Independiente. Hace referencia al actual entrenador: su discurso cambió. Podría haberse mantenido cauto y declarar que "hasta que no lo vea acá, no cuento con él", palabras con las que Pedro Troglio se había desilusionado, hace 15 días, cuando la llegada de Freddy Grisales a Independiente se truncaba. Pero no. El técnico, tal vez con el dato desde adentro que en esta oportunidad ningún papel trabará la incorporación del volante, imaginó una formación con el colombiano entre los titulares. Y fue más allá: "Si viene, lo vamos a probar y, si está bárbaro físicamente, puede que sea suplente ante Lanús".
El futbolista, que a su arribo a Argentina primero debe firmar su rescisión de Colón, es de los refuerzos que Troglio pidió con nombre propio (el otro fue el chileno Suazo). Y reúne las características: volante con manejo de pelota y gol. Por eso, es lógico buscarle un lugar en el equipo. ¿Pero dónde? Su polifuncionalidad permite más de una opción, aunque dependiendo siempre del sistema táctico a utilizar. "Con cuatro atrás, puede ser volante por derecha o izquierda. O, en su defecto, enganche. Con línea de tres, un doble 5 adelantado, como el trabajo que venía haciendo Fredes. Por afuera, en cualquiera de las dos bandas, lo perdería, porque no puede hacer el ida y vuelta que hoy cumplen Machín y Mareque. Y si no, como enlace, cerca del Rolfi, repartiéndose la conducción", lo proyectó el entrenador Pedro Troglio a la cancha.
La incógnita ahora pasa por saber en qué estado se encuentra el jugador, de 32 años, que disputó su último partido oficial hace 60 días con la camiseta de Colón (el 8 de diciembre, 0-1 ante Racing) y que sólo en las últimas dos semanas estuvo entrenándose a la par de un equipo (el Enviado de su país). "Soy realista y me falta fútbol. Pero soy una persona que se cuida y, como siempre fui optimista de lo de Independiente, seguí trabajando duro", señaló Freddy Grisales.


































