Colón tuvo un ratito de ilusión cuando la fortuna le jugó a favor en el gol de Tomás Galván. Duró tres minutos la alegría, porque enseguida empezó a aparecer la gran figura del partido: el Zorro Cóccaro, autor de los dos goles con los que Huracán dio vuelta el partido. Fue en un segundo tiempo más atractivo y no tan soporífero como los primeros 45 minutos.

































