—Hay que agregarle muchísimas más cosas de los que los chicos necesitan, más contención. A mí me gusta otro estilo en inferiores, no fue lo que yo hubiese querido. Pero yo no tenía decisión de nada, sólo opinaba de lo que veía, pensaba y nada más. Era mi opinión, siempre para mejorar, para que el club crezca, que a Colón le vaya bien, que los chicos estén mejor. Hicimos un montón de cosas con los jugadores profesionales para donar, para dar, pero no sólo alcanza con materiales. Hay muchas otras cosas que faltan.