Cambio de horario por cuestiones de seguridad (se juega a las 15.30 y no a las 20.30 como estaba previsto), más 300 efectivos afectados al operativo, varios "bloques" de contención amurallando el estadio por donde ingresan jugadores/dirigentes y las graves amenazas a los dirigentes en sus domicilios particulares marcan las postales previas de lo que será un clima adverso para este momento de Unión en lo deportivo que recibirá en la siesta de este lunes a un muy mejorado Sarmiento de Junín. Con el equipo último, en descenso y eliminado de la Copa Argentina, el único verbo posible es "ganar" de la mano del "Gallego" Méndez.




































