Mientras los jugadores de Unión, casi en su totalidad, se cruzaron para caminar por las arenas de Copacabana en un lunes a puro sol en esta Río de Janeiro que todavía respira los vestigios de una semana a puro carnaval, los dirigentes tatengues se movilizaron para acordar con sus pares de Fluminense un punto de venta para este martes.



































