Sebastián Moyano venía con pocos antecedentes. Con 29 años en su haber, sólo acumulaba 36 partidos en 6 años en Godoy Cruz, 25 partidos en un año en Aldosivi (su mayor continuidad) y 3 partidos en un año en Gimnasia. En Unión ya lleva 19 cuando, en realidad, a poco más de seis meses de su llegada no era lo que se le prometía al pensar en él e ir a buscarlo.
































