Desde que se fue de Unión no había hablado, a pesar de que fue mucho lo que se dijo a partir de aquél encuentro ante Independiente que marcó el final de la participación de Unión en la Superliga pasada. Lucas Gamba había llegado en el 2014 como suplente de la dupla Triverio-Guerra. Ya entrando en esa condición —desde el banco—, logró convertir algunos goles importantes en el ascenso. Después, sus duplas con Triverio, Riaño y Soldano dieron que hablar. Sobre todo esta última, que convirtió a la delantera de Unión como una de las principales del campeonato: 18 goles marcaron entre los dos en los 27 partidos del torneo anterior, que le dieron a Unión la gran posibilidad histórica de jugar por primera vez una copa internacional. Pero Gamba, ya con cuatro años en el club, muy querido por la gente, héroe en un clásico ganado sobre el final con un gol suyo, había llegado también al final de su contrato y la despedida era un hecho consumado aunque no querido por muchos. Y de eso habló por primera vez en La Primera de Sol.


































