En estos tiempos de proliferación de jugadores de inferiores con capacidad de venta (González, Nardoni, Esquivel, Machuca y una cuota de formación en la carrera de Portillo), más otros que se están ganando un lugar y un nombre (Zenón, Domina, Paz, Mosqueira), no viene mal el recuerdo de otros procesos, distintos en su esencia, más angustiantes, en los que los "pibes" tuvieron que hacerse grandes a la fuerza. Uno de esos momentos fue en el 2004, con el Sapo Oyeras, Yorno y Marcelo López al frente de un plantel que tuvo que luchar por evitar el descenso a la tercera categoría del fútbol argentino. Los que salieron a "bancar la parada" fueron Nereo Fernández, Vera, Mosset, Pipo Desvaux, Urresti, Basualdo, Sartor, Martín Zapata, el "Pitu" Sebastián García, el "Picante" Pereyra, Alexis Weisheim, "Manchita" Peirotti y el "Memo" Torres, entre otros. Todos productos genuinos de Unión, algunos con cierta experiencia (algo, no mucho) y la gran mayoría teniendo que afrontar una situación estresante y llena de presiones.


































