Si hay algo interesante en este mundo de los negocios del fútbol, en los últimos tiempos, es el hecho de ceder a un futbolista quedándose con el porcentaje de una futura venta. Hay dos formas: porcentaje directo o plusvalía. El porcentaje directo es el más ventajoso para el club que vendió, ya que el que compró le tendrá que reconocer, en una futura venta, ese porcentaje sobre la cifra total de la transferencia. La plusvalía no deja de ser interesante, pero menos ventajoso: es el porcentaje sobre la cifra que excede a lo que ya le pagó el club que compró y que ahora está a punto de transferir.































