Antes que todo, una necesaria aclaración: considero que la estrategia de Munúa en cuanto al armado del equipo fue acertada. Priorizó la Copa Argentina y se encontró con un rendimiento muy bueno de muchos jugadores en el equipo "suplente" que puso el sábado, ante el mismo rival, por el torneo de la Liga. Y lo ganó. Esto lo hizo cambiar de idea. Seguro que en su cabeza giraba la firme posibilidad de que Zenón sea el volante por izquierda y que Machuca juegue por derecha. Castrillón y Pajarito Juárez hicieron muy bien los deberes en cancha de Banfield. Y los tiró a la cancha en San Nicolás. Enfrente había un equipo que repetía a la mayoría de los que habían perdido contra los "suplentes" de Unión, o sea que la carga física estaba repartida con esa mayoría de titulares que colocaba Vivas en San Nicolás. El problema pasó por otro lado y no por el armado del equipo.
































