Jugó apenas medio año en Lanús, hasta que la muerte lo sorprendió en aquel fatídico accidente en la autopista Santa Fe-Rosario, el 28 de julio de 2015. Se van a cumplir once años de aquella tragedia que provocó un enorme dolor en Unión – era uno de sus hijos directos – y también en un club (Lanús) que recién empezaba a conocerlo. A Diego Barisone lo despidió en Santa Fe el plantel completo de Lanús, con Guillermo Barros Schelotto a la cabeza. En un micro llegaron para participar del funeral. Todos, sin excepción. Sus compañeros, su entrenador y también los dirigentes. Diego recién empezaba a dar sus primeros pasos en el club, tenía solo un puñado de partidos, pero se había ganado ya el cariño extremo de todos.

































