Barisone no pudo ir a verlo a Unión, pero en
Lanús lo esperaban con la camiseta de su hijo
Aquel pibe que se crió en Unión y defendió con alma y corazón su camiseta, luego se ganó en seis meses el cariño y la admiración de la gente de Lanús, hasta que la muerte lo convirtió en leyenda.
Barisone no pudo ir a verlo a Unión, pero en
Lanús lo esperaban con la camiseta de su hijo
Jugó apenas medio año en Lanús, hasta que la muerte lo sorprendió en aquel fatídico accidente en la autopista Santa Fe-Rosario, el 28 de julio de 2015. Se van a cumplir once años de aquella tragedia que provocó un enorme dolor en Unión – era uno de sus hijos directos – y también en un club (Lanús) que recién empezaba a conocerlo. A Diego Barisone lo despidió en Santa Fe el plantel completo de Lanús, con Guillermo Barros Schelotto a la cabeza. En un micro llegaron para participar del funeral. Todos, sin excepción. Sus compañeros, su entrenador y también los dirigentes. Diego recién empezaba a dar sus primeros pasos en el club, tenía solo un puñado de partidos, pero se había ganado ya el cariño extremo de todos.
Fue a jugar Unión a la cancha de Lanús. Y cada vez que eso ocurre, algo especial transcurre. En varias oportunidades lo hemos observado a Gerardo, su padre, caminar por el club como si fuera uno más, abriéndosele las puertas de todas las dependencias. Hasta las del mismo vestuario.
Esta vez, Gerardo no pudo viajar, pero la dirigencia de Lanús le tenía preparada una sorpresa: una camiseta del club con el apellido de Diego, que fue entregada a la delegación de Unión y uno de sus integrantes se la trajo en persona en Santa Fe.
Diego Barisone en Lanús.
Junto con ella, un mensaje de Emilio Chebel, el ex presidente granate, uno de los hombres fuertes de una dirigencia que va cambiando de protagonistas, rotando sus miembros, pero que mantiene una línea de acción en lo institucional, lo económico y lo deportivo de la que no se aparta. Es una política de estado que Lanús respeta a rajatabla, sin desvíos. Y que ha llevado a este club a convertirse en uno de los más importantes de la Primera División del fútbol argentino, con varios títulos en los últimos tiempos y uno muy fresco como fue la obtención de la Copa Sudamericana.
Quedó el compromiso de participar este año en el torneo que anualmente se convierte en uno de los más importantes del país, a nivel infanto-juvenil, por parte de este Lanús que no olvida a aquel defensor fuerte que una vez decidió contratar y al que la muerte lo sorprendió a los pocos meses, suficientes para que el apellido Barisone haya quedado grabado a fuego. Casi como una verdadera leyenda.