No era un partido más para Unión. Se dio en un marco de esa ansiedad que se empieza a sentir en el mundo tatengue por la vuelta de Madelón. Y él, sentado en el palco, representaba toda una motivación para este equipo que viene golpeado por esos resultados que no acompañan y por la ida de un técnico que el plantel quería. Madelón llegó al estadio a falta de 20 minutos para que empiece el partido, por lo que no tuvo tiempo de nada en los minutos previos. ¿Habrá estado con ellos en el hotel?, no importa. El solo hecho de estar en la cancha era un motivo extra para mostrarse ante el técnico que los dirigirá a partir de este martes y al que buena parte del plantel conoce tan de sobra como él a ellos, por el simple y trascendente hecho de haberlos dirigido.


































