Se acerca la hora para Unión. Otra vez Ecuador está en la mira, como el año pasado con Independiente del Valle. Cambia la ciudad. No será Quito, con su altura, sino que esta vez será Guayaquil con su temperatura más cálida y su humedad. Tampoco será un rival encumbrado como le tocó el año pasado sino un Emelec con muchísima historia (jugó 28 Libertadores y va por la novena Sudamericana), pero con un presente bastante opaco, más allá de la victoria lograda en la ida.


































