“Primero empatar, después sufrir”, podrían decir los hinchas de Unión que se quedaron sin voz al gritar el agónico gol de Cristian Tarragona ante Talleres. Ahora, todas las cartas del Tate dependen de resultados ajenos, por lo que será un lunes vibrante para mirar los celulares, escuchar las radios o mirar la tele.


































