“Dimos un paso más y eso es muy importante. Hicimos un partido lindo, nos costó diez minutos acomodarnos y le cortamos los circuitos de velocidad a Independiente Rivadavia, que es un equipo veloz. Defendimos bien cuando había que defender y cuando atacamos fuimos prácticos y certeros”, fue la conclusión de un Leonardo Madelón feliz al término del partido. “Es difícil ser feliz en la vida y más en el fútbol. Y yo estoy feliz por esto que estamos viviendo”, señaló en la fría noche mendocina.
































