No fue el arranque deseado, sobre todo en los resultados. Unión hizo poco para ganarle a Platense en el debut y se le desmoronó la estantería en la Fortaleza el jueves pasado, luego de un buen comienzo aunque sin plasmar, en la red rival, la superioridad que manifestaba en el trámite.
Esos primeros 30 minutos en Lanús, fueron lo mejor de Unión. Se vio un equipo confiado, seguro, que salió a “mojarle la oreja” a un equipo con suficiente jerarquía colectiva e individual, que por algo llegó a la cima del fútbol sudamericano. Pero esa actitud para hacerse dueño del partido no la llevó al resultado. Y ante la primera alternativa en contra, se le “cayó el mundo” cuando quedó con uno menos (la expulsión de Fascendini) y dos goles en el cierre de la parte inicial y el inicio del complemento, que lo pusieron contra las cuerdas.
El gran error de Unión fue estratégico y en el comienzo del segundo tiempo. Más allá de la decisión de Madelón de no hacer el cambio y provocar el ingreso de Ludueña cuando se fue Fascendini (faltaban 3 o 4 minutos para terminar el primer tiempo y no quiso gastar una ventana), la equivocación fue salir a jugar de manera desesperada el segundo tiempo para empatar el partido. El hombre de menos se hizo sentir y Unión se regaló del medio hacia atrás, le convirtieron el 2 a 0 y casi llegó el tercero con esa pelota que salvó Maizon Rodríguez de forma milagrosa.
Enseguida apareció el temple del equipo para ir a vender cara la derrota. Pero también siguieron las imprecisiones para convertir, ya que hubo dos o tres situaciones en la parte final (sobre todo el cabezazo de Maizon Rodríguez adentro del área que se fue desviado) que fueron potables para empatar un partido que Unión arrancó bien y lo perdió bien.
La alternativa empleada en el armado del equipo (Bruno Pittón a la línea de cuatro y Del Blanco al medio) fue positiva. Seguramente volverá a ser tenida en cuenta, porque el nivel del equipo en esa media hora inicial fue bueno. Profini hizo un partido interesante en la recuperación de la pelota, Mauro Pittón se movió por toda la cancha y Palacios aportó fútbol. Los delanteros corrieron mucho, Tarragona llegó al gol pero Colazo no. La primera misión de los delanteros es convertir. Colazo no tuvo chances, empezó el segundo tiempo como volante por izquierda (cuando Madelón sacó a Pittón y retrocedió a Del Blanco) y luego fue sustituido. No hizo un mal partido Colazo, pero también habrá que decir que hay un déficit real en el equipo y es la falta de gravitación ofensiva. Apenas un gol en dos partidos y pocas situaciones claras.
Mauricio Pellegrino y Leonardo Carol Madelón se saludan en la previa del encuentro del jueves pasado. Esta misma escena se repetirá este lunes con Ariel Broggi, el DT de Gimnasia de Mendoza. Foto: Juan Manuel FogliaPara sustituir la expulsión de Fascendini, el reemplazante se cae de maduro y será Juan Pablo Ludueña, que fue el jugador al que Madelón recurrió desde su retorno a Unión cada vez que necesitó retocar la zaga defensiva. Incluso, antes que Maizon Rodríguez se haga cargo del puesto, Ludueña fue el primero en reemplazar a Pardo, cuando éste se fue a Racing.
Un partido que puede y debe ganarse
Unión tiene la urgencia de ganar ante un equipo que se está armando, que trajo 17 jugadores y que estuvo incorporando hasta este último fin de semana. Pero también tiene la urgencia de cambiar el semblante de la gente, que despidió al equipo con un silencio sepulcral que, paradójicamente, se “hizo escuchar” cuando los jugadores se fueron al vestuario tras el 0 a 0 con Platense.
La vara quedó alta en el 2026 y la sensación de oportunidad desperdiciada se hace sentir. En el “mata mata”, las circunstancias eran muy favorables y la realidad era que Unión no iba a jugar ningún partido de visitante (todos de local y, si llegaba, la final en cancha neutral). Pero se quedó en la primera fase y perdiendo ante un equipo que se levantó de última, llegó a las semifinales y fue el mismo al que Unión había apabullado un par de meses antes cuando se midieron en el Bosque y el Tate venció 3 a 1.
Por todo esto, Unión debe ganar. Y para hacerlo, deberá acercarse en el rendimiento a lo que hizo en la media hora inicial ante Lanús y agregarle agresividad ofensiva y contundencia. Los partidos se ganan con goles. Y a Unión, es algo que le viene faltando.
Posibles 11 tatengues
Mansilla; Vargas, Maizon Rodríguez, Ludueña y Bruno Pittón; Palacios, Profini, Mauro Pittón y Del Blanco; Tarragona y Colazo o Estigarribia.