Las siete derrotas en los últimos diez partidos lo ponían a Unión rifando, antes de Vélez, algo que parecía un trámite hace algunas fechas: meterse entre los equipos argentinos que ganarán el derecho de jugar en el 2025 la Copa Conmebol Sudamericana. Los previos resultados ajenos (el empate de Defensa en Junín y la victoria de Lanús en La Fortaleza) lo ponían ante el desafío más grande de la temporada: ganarle a Vélez, el mejor equipo criollo y con la chance de quedarse con tres estrellas en pocos días.

































