“Todo arrancó en 1.8 millones de dólares por el 80 por ciento de Mosqueira pero con el 50 por ciento de la ficha de José David Romero. El Kily, en principio, había dado el visto bueno por el punta de Unión La Calera de Chile. A la hora de cruzar los contratos, Romero le pedía a Unión más sueldo que Mosqueira a Talleres. Eso frenó todo. En algún momento, se pensó en Girotti, pero tampoco encajó. Como Talleres estaba decidido, pone 2.5 millones de dólares limpios para Unión y se hace cargo de todo: comisiones de agentes, el 15 por ciento del jugador y los impuestos. O sea, Talleres pone 3.5 millones de dólares para llevarse a Mosqueira. Es una operación casi inédita por un “5” entre clubes argentinos”, reconocen desde Córdoba ante la consulta de El Litoral.