Desde fines de 2021, el Río Paraná atraviesa un proceso de bajante nunca visto en los últimos 77 años. Con el nivel en 23 centímetros por debajo del cero, se superó el récord de 1949 (- 0,20 mts) en la ciudad de Santa Fe. La situación, que también la sufre el Río Salado, provocó que se sequen lagunas de la región como la Juan de Garay (Santo Tomé), la de Paiva y la Añapiré (Campo Andino).



































