En el búnker de la Lista "Vamos Juntos" (Salón Mántaras de la Sociedad Rural), los mozos llevaban y traían lisos helados, y se veían algunos brindis entre unos pocos militantes (por los protocolos sanitarios). Una música de fondo ronroneaba de fondo y amenizaba la ocasión. Los cálculos del sistema D'Hont se hacían en el aire, se comparaban, se sopesaban en calculadoras mentales: todo para ver cómo quedaría la lista definitiva de Juntos por el Cambio de cara a las generales de noviembre.
































