A un año de la implementación del método de sustitución de huevos fértiles por otros artificiales (de yeso), desde el municipio evalúan que resulta efectivo para controlar la sobrepoblación de palomas. Se registra una reducción del 90 ó 95% de nacimientos y, además, las aves están más sanas, en buenas condiciones y hay menos pichones con signos de viruela, que es la enfermedad predominante en el verano.


































