Desde hace más de diez días, vecinos de las Manzanas 3 y 4 del barrio El Pozo conviven con un grave desborde cloacal que inunda la peatonal -que va paralela a calles José Babini y Pablo Vrillaud- y obliga a convivir con el derrame permanente de líquidos que corre por las veredas y el desagüe pluvial a cielo abierto. La situación obliga a las familias a mantener las ventanas cerradas por el fuerte olor y en medio de las altas temperaturas.
Aseguran que el problema comenzó alrededor del 5 de enero y que, pese a reiterados reclamos, aún no hubo una solución definitiva por parte de Aguas Santafesinas aunque -admiten- trabajadores e inspectores fueron al menos en tres ocasiones a verificar el problema.
Jorge Marraizo detalló a El Litoral que el problema afecta a toda la cuadra. "Cuando volví de viaje me encontré con que rebalsaba la cloaca de mi casa y la de varios los vecinos. Intenté desagotar por mi cuenta, pero el agua vuelve a subir", explicó. También cuestionó los medios utilizados en los intentos de reparación: "Vinieron con camiones viejos, sin la potencia necesaria. Incluso rompieron una manguera de tanto tironear".
Los vecinos reclaman atención porque sus cloacas están rebalsadas y aseguran que, si bien Aguas Santafesinas concurrió al lugar, no aún tienen solución al problema. Foto: Manuel FabatíaLos vecinos sostienen que trabajadores de la empresa concurrieron para intentar desagotar las cloacas, pero no lograron resolver la obstrucción. "Dicen que la cañería principal, que corre por el centro de la peatonal, está tapada con arena y que estaría rota en un extremo de la cuadra", explicó Martínez.
Los vecinos suponen que el daño se habría producido cuando un camión ingresó a la peatonal -unos 30 metros más allá del foco donde empezaron a rebalsar las cloacas- y descargó un volquete, rompiendo la colectora. De hecho, en una recorrida se puede ve que allí Assa ya puso un corralito. Otros también dicen que el caño cloacal no da abasto por el crecimiento del barrio que comenzó con 5 mil habitantes pero creció exponencialmente a lo largo de las décadas.
"Cuestión sanitaria"
La situación se agrava por la presencia de chicos que juegan en las veredas -donde el líquido fluye- y hay personas con movilidad reducida que les cuesta ingresar a sus hogares. "Acá hay un chico en silla de ruedas y otro vecino cuadripléjico, con la boca de cloaca en la puerta de la casa. Es imposible sacarlos en estas condiciones", señaló Marraizo. "Esto no es solo olor, es una cuestión sanitaria y humanitaria", remarcó.
No es agua de lluvia. Hace 10 días que los efluentes cloacales corren por veredas y un desagüe pluvial a cielo abierto. Foto: Manuel Fabatía"Ayer, por ejemplo, estaba todo inundado porque rebalsó la cloaca de un vecino con discapacidad. Tuvimos que improvisar una canaleta en el césped -desde la tapa de cloacas- para que el agua salga hasta el desagüe pluvial que está sobre la peatonal. Era una barbaridad", relató Cristina Martínez, la vecina de al lado. Y añadió: "No podemos abrir las ventanas porque con este calor es un tufo tremendo".
"Somos los olvidados"
Viviana Curris y Mónica Pérez, otras vecinas afectadas, coincidieron en el reclamo y expresaron su indignación por la falta de respuestas. "Pagamos nuestros impuestos como cualquier vecino, pero vivimos con las ventanas cerradas por el olor. Nos dijeron que la obra grande recién sería el mes que viene porque la empresa está ocupada. No podemos esperar tanto", dijeron. "Si no pueden hacer los trabajos definitivos ahora, al menos que hagan algo provisorio", solicitaron.
Además del desborde cloacal, los vecinos denunciaron otros problemas en la zona, como la falta de limpieza y deficiencia en la iluminación pública que hace cuatro meses quedan prendidas de día. Los habitantes de El Pozo aseguran sentirse postergados. "Vivimos acá desde que se inauguró el barrio, hace 38 años, y siempre somos los olvidados. Lo único que pedimos es una solución urgente para poder vivir con dignidad", concluyeron.
Ese es el lugar que los vecinos señalan como origen del problema. Foto: Manuel FabatíaDesde Assa
El Litoral consultó a Aguas Santafesinas y dijeron que se está monitoreando la situación del lugar. Además, confirmaron que "el inconveniente fue ocasionado por un tercero" y mencionaron que "se va seguir ateniendo para minimizar los problemas y hacer las tareas necesarias".
Asimismo, indicaron que se continua con la renovación de 180 metros de cloacas entre las Manzanas 7 y 8 de El Pozo y que se están coordinando varias tareas con el municipio en distintos sectores de la ciudad que obliga a planificar recursos.