Desde hace más de diez días, vecinos de las Manzanas 3 y 4 del barrio El Pozo conviven con un grave desborde cloacal que inunda la peatonal -que va paralela a calles José Babini y Pablo Vrillaud- y obliga a convivir con el derrame permanente de líquidos que corre por las veredas y el desagüe pluvial a cielo abierto. La situación obliga a las familias a mantener las ventanas cerradas por el fuerte olor y en medio de las altas temperaturas.




































