En los últimos días, tras el escándalo suscitado por la embarcación que casi se hunde en la Isla Bonita (ubicada entre Paraná y Villa Urquiza), las medidas preventivas de la Prefectura Paraná aumentaron considerablemente, tanto en los controles previo a la salida al río como en aquellas embarcaciones que navegan en zonas cercanas a la capital entrerriana. Lo mismo ocurre en Santa Fe, donde los prefectos están apostados sobre las marinas de las guarderías de lanchas para controlar el tráfico naval y, además, las embarcaciones de la Prefectura patrullan el río.



































