“Estamos en el Faro de la Costanera. Al contrario de los que muchos creen, fue inaugurado en 1996. A pesar de que siempre tuvo un rol ornamental, la primera vez que se encendieron las luces, se ajustaron para que sean intermitentes. La idea era guiar a los veleros que volvían de navegar en el norte de la Laguna Setúbal. Es un tradicional punto de encuentro de jóvenes y familias, sobre todo los fines de semana. Además, funciona como lugar de eventos y actividades al aire libre”, así se describe este punto de la ciudad de Santa Fe en las flamantes audioguías que el municipio impulsa como actividad turística en la capital provincial.



































