Viernes 14 de enero, más de 40 grados, el sol y el calor pegan fuerte en la capital de la provincia. Muchos santafesinos se acercan a la playa para intentar pasar el día sofocante. La fisonomía de la Laguna Setúbal no es la habitual, con una bajante del río Paraná que no se registra desde hace más de 75 años. Parece que no hay peligros. Pero los hay para quienes no conocen la playa ni sus recovecos.

































