En la última sesión, el Concejo insistió en que se cumpla una resolución sancionada hace un año, donde se le pide al Ejecutivo que analice si es factible que en algunos Jardines Municipales del distrito oeste —como el de Loyola— se establezca una jornada vespertina/nocturna de entre las 18 y las 22.30. ¿Para qué? Para que en esa franja horaria, las mamás y papás pueden dejar a sus niños de entre 0 y 4 años, y así poder completar sus estudios en primarias nocturnas (en EPN) o secundarias (Eempas), o bien capacitarse en oficios.
El tema toca toda una cuestión social. Es que muchas madres y padres son jóvenes, y en ese horario (de tarde-noche) no pueden dejar a sus niños con otras personas que los cuiden; entonces se les dificulta continuar sus trayectos formativos, y terminan abandonándolos. Eso acota las chances de acceder a un empleo. Así, se solicitó habilitar una jornada extra vespertina y nocturna en algunos Jardines Municipales para que puedan dejan allí a sus hijos, al cuidado del personal docente.
Ése el sentido de la iniciativa que impulsa Marcela Aeberhard (PJ -Santa Fe). “Realizamos una evaluación y detectamos que esto debiera aplicarse el distrito oeste de la ciudad, por la situación de muchas mujeres muy jóvenes que adeudan la educación obligatoria porque ya son mamás, y no pueden terminarla porque no tienen con quién dejar a sus pequeños en ese horario de tarde y noche”, le explicó la edil a El Litoral.
Estadísticas socioeducativas
El sector tomado no es azaroso. Aeberhard dio datos: el distrito oeste cuenta con una población de 42.437 habitantes, con una densidad poblacional de 3.561 habitantes por kilómetro cuadrado (Indec-Ipec, 2013). El 52% del total poblacional se encuentra compuesto por mujeres (el 48% son hombres). Y en cuanto a la deserción educativa, se contabilizaron 3.604 mujeres con secundario incompleto y 3.919 hombres; 864 varones con nivel universitario o terciario incompleto (882 mujeres).
Aeberhard insistió en la situación particular de las mamás muy jóvenes, en base a los datos oficiales. Según un relevamiento realizado por el Hospital Iturraspe en julio de 2017, el 24% de las embarazadas que concurrieron a esa institución tiene menos de 19 años. En tanto, los embarazos de niñas menores de 15 años rondan el 4%, lo que acentúa el índice de deserción educativa secundaria, que se traduce en 3.604 mujeres (Censo 2010, Indec-Ipec).
Ante este contexto social y educativo, la iniciativa “trata de cubrir los mismos horarios de la formación nocturna en las escuelas de adultos, para que las mamás y papás puedan dejar a sus niños en lugares apropiados, como los Jardines Municipales. No se permite ir a una Eempa con un bebé”, añadió Aeberhard. La condición de poder dejar a los niños en ese horario por parte de madres y padres sería que éstos certifiquen su inscripción y la regularidad a las escuelas nocturnas a las que asistan, o a cursos de oficios.
La infraestructura (de los Jardines Municipales) ya está, y está bien. Las escuelas primarias y secundarias nocturnas (también los terciarios), ya existen. La única erogación del Municipio sería solo más presupuesto para cargos de docentes (de los jardines) o el pago de más horas. Y seguridad: presencia policial, senderos seguros, etc, para que las mamás estudien y luego puedan buscar a sus hijos cuando terminen de cursar sin problemas”, dijo Aeberhard.
La concejala mencionó además la vigencia de la Ley Provincial N° 4077 —de 1951— y actualizada hasta la Ley N° 10.697, que en su artículo 1 establece la creación de cursos vespertinos o nocturnos de capacitación manual, que funcionarán anexos a los talleres de trabajo manual de las escuelas primarias.
En 2013 se puso en marcha el Programa Yo Puedo, orientado a mejorar las condiciones de empleo para las madres que dejan a sus niños y niñas en los jardines. Pero éstos funcionan en horario matutino, y así se limita la posibilidad de la finalización de los estudios secundarios para adultos entre 14 y 70 años (enmarcados en la Ley N° 4.077).
“Hoy hay un desempleo tremendo, y no tener los estudios obligatorios completos limita mucho las posibilidades laborales. Esta propuesta ensambla la situación social actual de muchas jóvenes que ya son madres y de los papás de un sector de la ciudad con la posibilidad viable de que puedan estudiar”, concluyó.