Cinco jóvenes oriundos de Caracas, Venezuela, llegaron ayer a la ciudad escapando del hambre y la falta de un futuro promisorio, tras realizar un periplo de meses a dedo y caminando por Latinoamérica. Salieron a principios de diciembre con lo puesto y por momentos perdieron la noción del tiempo transcurrido. Con hambre, sed, frío y desamparo, pretenden continuar su éxodo con la ilusión de llegar a Santiago de Chile, donde alguien los espera.



































