Las noticias no son buenas para laguna Setúbal, como tampoco lo son para las localidades del resto del curso del río Paraná (la laguna es un afluente) y, en consecuencia, para los habitantes de todas sus orillas. El pronóstico del Instituto Nacional del Agua (INA) señala que el río volverá a los niveles bajos que experimentó durante el año pasado, aunque su altura no debería alcanzar los picos mínimos históricos del 2020. Por lo tanto es probable que la laguna permanezca muy baja, aunque no se debería volver a "secar", con la consecuente aparición de los grandes manchones de arena y arcilla (y luego la vegetación) que emergieron sobre la superficie el año pasado.



































