Una colonia bastante numerosa de loros anidó, desde hace algún tiempo ya, en varios árboles del ejido urbano santafesino. Los caminantes de bulevar Gálvez y de la Costanera Oeste escuchan el bullicio de las ruidosas bandadas cada vez que circulan por la esquina con Alberdi o en la punta del paseo costanera, cercana al Puente Colgante.



































