Hace tiempo que los vecinos de Alto Verde denuncian la falta de iluminación en el barrio. Ahora, la queja aumenta: durante la temporada de otoño-invierno, donde el sol se esconde temprano y amanece más tarde, el camino de la defensa del barrio costero “es un peligro para circular, porque la oscuridad es total”, comenta el padre Gelmi, a cargo de la parroquia Jesús Resucitado, una de las instituciones que queda en las penumbras.



































