Los rostros cansados, sucios, muy jóvenes. Las manos tiesas del frío. Los ojos que desnudan el íntimo sentimiento de que la muerte está cerca. Las manos llenas del barro del "pozo", de esas trincheras que fueron el hogar durante meses de los soldados. Apenas una sonrisa leve, la del capellán del Ejército. Dos bigotes, que se estilaban a principios de los años '80. De fondo, un lugar del sur argentino. En el centro, la imagen de la Virgen de Luján, la "malvinera", el símbolo que les dio cobijo espiritual a esos combatientes argentinos. La foto fue tomada en un momento de la Guerra de Malvinas.




































