— Las fronteras de la atmósfera literalmente no existen, nos ocupamos de un fluido que no tiene límites físicos. Por supuesto, los países tienen límites políticos y hay que respetarlos, pero creo que la meteorología fue una de las disciplinas que más tempranamente entendió que los límites físicos y los de la atmósfera no tenían nada que ver y era importante intercambiar información. Un ejemplo para América del Sur: la mayoría de nuestros frentes fríos ingresan al cono sur, justamente, por el sur - suroeste, van a afectar Chile, la Patagonia, se van a desplazar en el sentido suroeste/noreste, van a afectar Uruguay, Paraguay, sur de Brasil y, eventualmente, ahí van a decaer, eso es lo que le pasa a la mayoría de los sistemas frontales. Ahora, si nosotros no compartiéramos información, cómo haríamos para saber qué está pasando y cómo está evolucionando. Este es un ejemplo sencillo de por qué es importante compartir información. Otro más complejo, es el fenómeno del Niño, el calentamiento de la superficie del océano pacífico y sus impactos en América del Sur, si no compartiéramos información no sería posible analizar y entender estos fenómenos.