Tras el impacto y la indignación que generó el video viralizado de una fiesta clandestina en un country de la zona -y que le valió la renuncia de un funcionario provincial, que estaba presente-, el Concejo sancionó una ordenanza que busca desalentar las llamadas "clandes", con duras sanciones para quienes las organicen y para los titulares de los inmuebles donde éstas se desarrollen. Las penas serán económicas y "de reparación social", puesto que los infractores podrían, a instancias del juez de faltas municipal, realizar trabajo comunitario como "devolución" de la contravención cometida.


































