María, 11 años, de la ciudad de Santa Fe, es una niña con "altas capacidades". Cuando empezó 1er grado ya sabía escribir y leer fluido oraciones y textos. Empezó a hablar a una edad muy temprana y de una manera "muy adulta"; tenía reflexiones que sorprendían y causaban gracia a su entorno. Su familia justificaba la precocidad de la pequeña María en el hecho de que estaba criada entre adultos.

































