La callecita de pavimento articulado se llama Rosaura Schweizer. Hacia el Este se recuesta el Paseo del Puerto, que suena como “la otra costanera” de la ciudad de Santa Fe. A los ojos curiosos, este recorrido tiene todos los elementos para ser un remanso de tranquilidad, oxígeno limpio, con la sedante música del agua del río, el vuelo de los pájaros, el aroma al paraíso florecido.

































