“Por eso, -continuó- porque este proceso histórico-político se está agotando, hoy nosotros queremos venir a decirle a los santafesinos y a las santafesinas que hay otro camino, que otro camino es posible, que no queremos aceptar que Santa Fe es una ciudad así sin más. Una ciudad apagada, donde 130 mil santafesinos no tienen agua, donde el 75% de los sectores populares tienen conexiones eléctricas inseguras, donde solo el 40% de la ciudad tienen gas natural y cloacas, donde el que no tiene una obra social se lo tiene que aguantar , donde el que depende del colectivo se tiene que joder, donde hay un 8,4% de desocupación, un 50% de la economía comercial sin derechos laborales, una enorme cantidad de trabajadores del Estado, entre ellos colegas míos docentes, que tienen un salario por debajo de la línea de la pobreza y por eso salen a vender a una feria o manejar un Uber, y donde el 59,8% de la población está por debajo de la línea de la pobreza y ese número asciende al 80% en el caso de los niños y niñas de 0 a 14 años. No nos es es indiferente lo que les pasa, que no nos da lo mismo, que no puede ser que en nuestra ciudad haya vecinos que se mueran por ser pobres y que nadie diga nada, que las adicciones nos hayan copado la parada en todas las familias y que nadie diga nada, que haya cada vez más gente viviendo en la calle y que a nadie se le mueva un pelo. Y que sí hay un proceso político fallido que se está agotando y que está llegando a su final, queremos decirle a los santafesinos y santafesinas que hay otro camino, que una ciudad mejor y más justa es posible”.