El puente peatonal cuenta con un ascensor que está fuera de servicio, casi desde su inauguración, y una escalera mecánica que está en las mismas condiciones, sin funcionar. Ambas complicaciones están en la cabecera oeste, pero en su otro extremo, donde sí hay rampa, también hay dificultades. “Esta infraestructura es obsoleta y fue carísima. Es utilizado por muy poca gente porque es poco accesible. Hay una rampa que tiene una graduación y una cantidad de metros que sin asistencia en una silla de ruedas no podés subir”, sostuvo el referente de CicloCiudad, y preguntó a modo de reclamo: “¿Para quién pensaron esta ciudad? ¿Para personas con dos pies y dos ojos? y ¿Qué pasa con el resto de la población?”.