Ese televisor "armatoste" de tubos catódicos que junta tierra en un rincón de la casa; aquel gabinete de CPU enorme que terminó haciendo de mesita en un rincón de la casa; la vieja impresora inkjet o "de tres puntos" que ocupa espacio: toda esta "chatarra electrónica", que técnicamente se llama Aparatos Eléctricos y Electrónicos en Desuso (AEES), ahora puede ser donada, en piezas enteras, por los vecinos de la ciudad.



































