Si uno repasa la curva hidrométrica del río Paraná en el Puerto de Santa Fe observará que desde principio de junio a la actualidad, el nivel se mantuvo en alturas bajas entre los 2,50 y 1,50 metros. La estacionalidad corresponde a una época del año en que las lluvias locales fueron débiles y el aporte desde puntos ubicados aguas arriba también escasearon.



































