Desde hace varias semanas, el Ministerio de Trabajo de la provincia es sede de numerosas reuniones que buscan soluciones a la gran cantidad de conflictos laborales relacionados con obras públicas paralizadas. Lo cierto, es que se han frenado muchos de los trabajos que se venían realizando en distintos barrios de la ciudad, y en otras localidades de la zona centro de la provincia, algunos con los consecuentes despidos. El motivo: el gobierno provincial no está pagando a las empresas constructoras. El relevamiento que hacen los propios actores es que el 90% de las obras que financia el gobierno de la Provincia no está avanzando.



































