"'Papá salís a las 4 de la mañana y volvés a las 10 de la noche', le decía. 'Y si no lo hago yo, quién lo va a hacer', era su respuesta". Así lo cuenta Jael Belgradi, hija de Ramón "Coco" Belgradi, un histórico canillita de la ciudad de Santa Fe. Así era él, apasionado en todo lo que hacía, así fue, desde los 17 hasta los 72 años. Un canillita que atravesó la época de oro del papel y la tinta.




































