Acto seguido, el entrevistado comentó cómo fue el paso al vehículo actual. “Entregué el Gordini y saqué un Rastrojero de los viejos, cuadradito”, rememoró. Y continuó su relato poniendo sobre la mesa sus andanzas en la provincia de Entre Ríos. “Hasta Concordia llegué a laburar. Cargaba los plásticos en Rosario. Por aquel entonces tenía dos ‘peoncitos’ que me ayudaban a vender. Cuando íbamos a Entre Ríos, dormía al lado de la ‘chata’ en una reposera y pasábamos la noche. Arranqué hace 50 años y recorrí todo Santa Fe, y localidades entrerrianas como Nogoyá, Victoria, estuve en Gualeguaychú, Santa Elena, Concordia, Chajarí; incluso hasta Corrientes en pueblos como Mocoretá”.