En octubre se reunió la mesa de gestión de riesgo climático que convocó a autoridades provinciales y referentes de las empresas que prestan servicios esenciales como suministro eléctrico y agua potable. Allí se expuso un diagnóstico sobre el verano que se avecinaba y se dispusieron estrategias para sobrellevar una situación que ya se anticipaba como extrema. Desde entonces "todo se ha profundizado", admite varios meses después Erika Gonnet, ministra de Ambiente y Cambio Climático de la provincia. El diálogo con El Litoral se produjo el jueves de la semana pasada, el mismo día en que funcionarios nacionales y santafesinos recorrían el norte de la bota provincial para evaluar los daños ocasionados por la sequía.


































