Transcurría abril de 2012 cuando llegaron las primeras familias a ocupar las 180 viviendas del barrio Santa Rita II. Las casas estaban en la última parte de la obra y a punto de ser habitadas por sus legítimos dueños, sin embargo tuvieron que esperar más de un año y medio hasta que se normalizó la situación y los usurpadores abandonaron el lugar en noviembre del 2013.




































