Luciano Andreychuk
Mangueras que derraman agua en las veredas. Canillas que desperdician a borbotones litros y litros del líquido vital al lavar los platos o la ropa, al afeitarse, al cepillarse los dientes. “El agua siempre aparece al abrir el grifo, ¿para qué cuidarla?”. Ése parece ser el erróneo razonamiento que muestra la falta de conciencia social sobre el cuidado del vital elemento, que es limitado: es decir, que algún día puede acabarse. Pensar en un mundo sin agua potable es concluir en la extinción de la especie humana.
Los números desnudan esa falta de conciencia: en Santa Fe, en el sector residencial o domiciliario se consumen 381,4 litros de agua por día por persona. Son 139,1 m3 de consumo anual. O mejor: 139.199 litros de agua consumidos anualmente por cada santafesino, según datos de 2012 (últimos disponibles) tomados del Censo 2010 y de registros de Aguas Santafesinas SA (Assa), y cruzados por la Municipalidad de la ciudad y la Bolsa de Comercio local en el informe “Santa Fe Cómo Vamos 2012”.
Este valor de consumo de casi 140 mil litros de agua por año por santafesino está notoriamente por encima de los estándares fijados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que recomienda un uso per cápita de entre 50 y 100 litros de agua por día por habitante para cubrir las necesidades mínimas de consumo (beber, cocinar, lavar alimentos) e higiene personal y del hogar. Si se toma el valor máximo fijado por la OMS (100 litros por persona por día), un consumo adecuado de agua por persona sería de 36.500 litros por año.
Con esos datos, se concluye que un santafesino consume un 281 % más de agua por año que lo que sugiere la OMS. Son casi cuatro veces más de consumo. Y casi el doble del promedio de consumo mundial de agua, que es de unos 260 litros de agua diarios. No todas son malas: en 2008/2009, el consumo diario de agua en Santa Fe era de 450 litros diarios por habitante, de acuerdo con archivos propios. Actualmente es de 381,4 litros. Hubo una baja importante.
Según registros de la referida empresa prestadora, en la ciudad hay 115.830 usuarios conectados al servicio de agua y/o cloacas. Esa cifra representa un incremento de 1,9 % de clientes respecto de 2011. La categoría residencial es la de mayor participación en el total de clientes de Assa, con un 91,9 %.
Durante el año se realizan diversas campañas públicas de concientización sobre el cuidado y consumo racional de agua de parte del municipio, de ONGs y de la propia prestadora. Por otra parte, el régimen de Infracciones y Penalidades (Ordenanza N° 7882) fija infracciones por el lavado de veredas en contravención a las normas reglamentarias (Art. 21) y el lavado de vehículos en la vía pública (Art. 28), con multas en ambos casos. Pero el corregimiento sancionatorio no alcanza. El derroche y el descuido del vital elemento es un factor cultural.
En contexto
Estimaciones mundiales indican que el 70,8 % de la superficie terrestre del planeta está ocupada por agua. Pero apenas el 2,5 % de toda el agua existente en el planeta es agua dulce, o sea, apta para consumo. De este porcentaje, la mayoría se encuentra inaccesible (en glaciares, por ejemplo). Con todo, sólo se dispone del 0,5 % de agua para consumo, subterránea o superficial. De las más de 6.000 millones de personas que hay en el mundo, el 20 % viven en 50 países donde hay serias carencias del líquido vital.
Con la contaminación ambiental y el cambio climático, se calcula que el 40% de los seres humanos sufre el problema la de escasez de agua, sobre todo en África y Asia Occidental.


































