Por estos días, Santo Tomé volvió a preguntarse quién quiere ser. A la vera del río Salado, donde nació como paso y luego como pueblo, la ciudad inicia un proceso inédito de reflexión colectiva: la Reforma de su Plan Director Urbano, una revisión participativa de la norma que desde 1979 guía su crecimiento. Cuatro décadas después, con barrios que se expanden hacia el sur, nuevos countries, parques industriales y el horizonte del futuro puente a Santa Fe, la ciudad abre sus puertas para pensarse otra vez, de la mano de sus vecinos.



































